A veces no hay miedo.
No hay miedo a dar un paso hacia adelante sin temor a caer al vacío.
A veces, el riesgo es más que necesario para saber hasta donde podemos llegar nosotros mismos.
Pensaréis que no siempre "quien arriesga, gana"
y si, tenéis razón.
Muy pocas veces se gana pero, en ocasiones...
es preferible lanzarse a la nada y no tener miedo a lo que estás dejando atrás.
A veces, el simple hecho de sentir como sube la adrenalina por tu cuerpo es el mejor aliciente.
Saber que padeces,
que corre sangre por tus venas
y que el éxtasis sabe a gloria...
...por momentos...
Prefiero arriesgar, caer, levantarme y volver a tirarme.
Da igual el dolor.
Mi objetivo es saber que siento.
Mi mayor satisfacción es saber que vivo.
